domingo, 1 de febrero de 2009

La jueza Natal desconfía de que se pueda aplicar el nuevo Código Penal

CONCEPCIÓN DEL URUGUAY .

Fuente:


Un 40 % de las causas que se interponen en los juzgados penales son civiles o laborales



La jueza Natal desconfía de que se pueda aplicar el nuevo Código Penal

ATIBORRADOS.
Para la jueza Estela Natal los juzgados penales están colapsados por causas de otras pertinencias.josé merlo
La jueza de Instrucción Número 2, de Concepción del Uruguay, Estela Natal, duda de que se pueda instrumentar en la provincia el nuevo Código Procesal Penal, que debía haberse puesto en vigencia hace un año. Confesó que los juzgados penales están colapsados porque un 40 % de las causas que ingresan, no corresponden al Derecho Penal.

Marcela Pautaso
Un nuevo aniversario de su no aplicación.
Según había quedado aprobado en el 2006, el nuevo Código Procesal Penal de Entre Ríos debía estar en pleno funcionamiento el 3 de enero de 2008.
A un año y un mes de esa prórroga, algunos magistrados, entre ellos la jueza de Instrucción de Concepción del Uruguay, Estela Natal, dudan de su instrumentación.
Sin embargo, los más optimistas creen que el que nuevo sistema estará en pleno funcionamiento a partir del 2011.
Natal tiene sus reservas y así lo hizo saber en una entrevista con EL DIARIO.
La magistrada ratificó que los juzgados, sobre todo los penales, están colapsados.
Esa sobrecarga de causas se debe
–según dijo
—a que muchos letrados interponen, erróneamente o por mecanismos dilatorios, denuncias que no corresponden al Derecho Penal.
A su criterio, eso se debe porque el fuero penal “es el que más asusta”.
De acuerdo a sus estadísticas, un 40 % de las causas o denuncias que ingresan a los Juzgados de Instrucción no corresponden a ese fuero. “Sólo un 60 % de las causas son penales, el resto pertenecen al civil, familiar o laboral; sin embargo lo presentan en el penal, porque, entre comillas, es el que más asusta”.
Para Natal, no se logrará descomprimir los juzgados por la instrumentación del nuevo CPP, sino por un cambio de mentalidad y, que no haya pujas de poder entre el Judicial y el Ejecutivo.
—¿Por qué cree que no se podrá instrumentar el nuevo Código en Entre Ríos?
—Creo que no se hizo el procedimiento correcto, como se hace en otros países, donde primero se hacen los cálculos de gastos y luego se lo instrumenta. Acá, en la Argentina, es muy común que los legisladores aprueben una ley y cuando llega el momento de instrumentarse, se diga ‘y bueno… ya veremos cómo se hace’.
No hay previsión. Creo que no se podrá instrumentar porque no están los medios económicos para hacerlo; además en Entre Ríos no hay una infraestructura adecuada para esto. También, creo que hay una cuestión de poder entre el Ejecutivo y el Judicial.
— ¿A qué se refiere cuando dice que hay una ‘cuestión de poder entre el Ejecutivo y el Judicial’?
—Me refiero a quién tendrá a su cargo la Policía.
Creo que la Policía debe seguir perteneciendo al Poder Ejecutivo. Es más, creo que las investigaciones las debe seguir haciendo la Policía porque tienen los medios y la forma de trabajar como para llegar al esclarecimiento de los hechos, a diferencia de quien está en una oficina.
—Pero el nuevo Código lo que dice es que se creará una Policía Judicial, no que toda la Policía dependerá del Poder Judicial…
—Pero la investigación la haría el fiscal con personal a su cargo. Me parece que la que debe seguir investigando es la Policía, la que está en la calle, porque tiene los elementos para hacerlo.
—¿Está de acuerdo con lo que se plantea en el nuevo Código?
—A mí me parece que el sistema que tenemos (en referencia al que todavía se sigue aplicando) no es tan malo. Tal vez habría que hacerle algunas correcciones, pero no desecharlo de plano.
Lo que pasa es que es un sistema que está desbordado. De todos modos, las panaceas no existen y uno tiene que trabajar con lo que tiene.
No puedo soñar con que van a llegar legiones de empleados y de computadoras.
Uno tiene que trabajar con lo que puede.
Hoy estamos trabajando (como dice el dicho popular) ‘arregláte con lo recursos que tengas’ y por supuesto que son insuficientes.
El problema que existe, y no es menor, es que llegan al fuero penal problemas (causas) que no son del Derecho Penal, sino que son del civil o laboral.
—¿Por qué cree que se da esto?
—Llegan al fuero penal porque parecería que ‘es el que asusta más’. En realidad, llegan a los juzgados penales causas de estafas pero que en realidad son incumplimiento de contrato, lo que debe resolverse en el civil y comercial. Creo que debe haber colaboración de los letrados para que planten los conflictos en los fueros que corresponden. Si sacamos del fuero penal todas aquellas causas que no son del Derecho Penal, se descomprimiría notablemente el juzgado.
—En promedio ¿cuántas causas se rechazan en el fuero penal?
—Un 60 % son causas penales, pero el resto (40 %) pertenecen a otros fueros. Y si bien esas denuncias son rechazadas, se pierde tiempo porque hay que darles trámite y contestar el rechazo.
No tenemos empleados suficientes para que se agilice el trabajo.
Es impresionante la cantidad de denuncias y causas que ingresan a los juzgados penales que no son penales. En mi turno están ingresando un promedio de 20 a 30 sumarios por día y, si los separamos, seguro que nos quedamos con uno o dos.
—¿Por qué cree que un 40 % de las causas que ingresan al penal no pertenecen a ese fuero? —Son muchos los factores. Creo que por falta de educación, tanto en la parte judicial como de los letrados. No se está trabajando con criterio de colaboración porque un abogado sabe que si presenta una causa que no corresponde a ese fuero, se lo van a rechazar.
Por ejemplo, se plantean causas de usurpación, sabiendo que con un juicio de desalojo, en la parte civil, se resuelve el tema.
La usurpación le corresponde al Penal, el desalojo al civil. Creo que se opta por el fuero penal, porque todo se hace de oficio; mientras que en la parte civil o laboral, también trabajan los abogados y ayudan al juzgado. Pero el juzgado penal se encarga de todo.
—El nuevo Código planteará una reforma estructural del sistema judicial: por ejemplo, los fiscales serán los investigadores y habrá mediación.
¿No cree que eso ayudaría a descomprimir los actuales juzgados?
—Creo que en alguna medida se descomprimiría. La suspensión del juicio a prueba ayudaría. Lamentablemente, en (los Juzgados de) Instrucción son muy pocas las suspensiones que tenemos porque no las plantean las partes.
Respecto al nuevo Código, siempre fui muy crítica; ahora bien, si se instaura y es para bien de todos, voy a ser la primera en reconocerlo.
Lo que se aprobó
El nuevo Código Procesal Penal (CPP) establece la incorporación de juicios abreviados que habilitarán que el fiscal y el defensor “acuerden las penas sobre la base del hecho imputado”. También habrá conciliación vecinal y probation en la prima etapa. Lo que permitirá atender inmediatamente muchos casos de menor cuantía. Se especializarán las investigaciones. En el caso de un homicidio, será la Fiscalía la que se dedique a perseguir el delito desde un primer momento, (actualmente lo hace el juez de Instrucción). A su vez, el fiscal contará con investigadores propios y elementos de filmación y grabación en la escena del crimen.
El agente fiscal estará en contacto On Line con un juez que controlará el procedimiento. Pero a su vez, no sólo será quien tome contacto con los testigos y los deudos sino que deberá seguir hasta el final el caso y presentar personalmente los elementos de prueba en el juicio oral.
Otro cambio significativo es que el juicio, que tendrá “una verdadera publicidad republicana”, se deberá llevar a cabo en la misma localidad donde ocurrió el hecho. Aunque no existan juzgado o salas de juzgamientos, se acondicionará el salón municipal o una escuela para que la comunidad afectada pueda ver cómo declaran los testigos, como se juzga y como se imparte justicia.
Desde su aprobación en la Legislatura se creó una Comisión Multisectorial, que está a cargo de la divulgación y alcance del nuevo Código, que consagra el sistema acusatorio. Para esto se desarrollaron talleres y charlas en los Colegios de Abogados.

Para destacar
El antes y el después
* Cambian la estructura y la organización de la Justicia Penal y, consecuentemente, el funcionamiento de sus órganos.
* Se crean las fiscalías penales, que tendrán a su cargo un organismo judicial de investigación especializado. Actualmente la investigación está a cargo de la Policía, en primer lugar, y luego de los juzgados de Instrucción. Estas fiscalías tendrán sus propios investigadores de campo y facultades operativas que las diferencian de las actuales.
* Con este sistema se podrá responder de inmediato frente a la comisión del delito y se dispondrá de un procedimiento que utilice la última tecnología en la persecución. Según se indicó el sistema además protegerá al imputado conforme las normas constitucionales pero también se ocupará de la protección de la víctima. Se dispondrán de normas operativas de aplicación inmediata como la protección inhibitoria, la protección de testigos y el ofrecimiento probatorio, entre otros.
* Con el nuevo Código se deberán reformar leyes sobre los requisitos orgánicos del Poder Judicial, la ley de Jurado de Enjuiciamiento y el tema de la Policía.
El nuevo Código de Procesamiento Penal de Entre Ríos consta de 590 artículos de fondo y uno de forma.

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